En el imaginario popular, el cuatriciclo es un vehículo reservado para la tierra, la arena y otros paisajes agrestes. Sin embargo, un hombre maniobraba sin casco en Avenida Cobo y Viel, una zona transitada por colectivos, coches y peatones.
Al ver la situación, dos agentes de tránsito se acercaron para pedirle que deponga la actitud. La escena fue registrada por un grupo de amigos que se lamentó por la temporaria detención: “Salió mal, se regaló”.
Cuando el conductor se bajó y el arresto parecía inminente, volvió a subirse y aceleró a fondo. Las motos apenas ofrecieron resistencia antes de caer al piso junto con los agentes de tránsito. Para evitar que lo agarren, se subió de costado al cuatri. En una de las aceleradas casi se le escapa en dirección a la gente que observaba en la escena.
Luego logró recuperar el control del vehículo y huyó a toda velocidad por la avenida. Por la presunta infracción al artículo 239 del Código Penal podría recibir una pena de quince días a un año, ya que se resistió a la autoridad. A su vez, circulaba con un vehículo prohibido para el ámbito de la Ciudad.