En un clima marcado por fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado. Bajo la conducción de Martín Menem, La Libertad Avanza pudo consolidar una mayoría que le permitió seguir con la iniciativa, tras introducir cambios de último momento para garantizar apoyos.
Así, pasadas las 00:30 de este viernes, Diputados aprobó en general el proyecto de Modernización Laboral por 135 votos a favor, 115 en contra y cero abstenciones.
La modificación más relevante fue la eliminación del artículo 44, que establecía que los trabajadores con licencia por enfermedad percibieran entre el 50% y el 75% de su salario. La decisión, acordada entre la Casa Rosada y sectores dialoguistas, respondió al rechazo sindical y destrabó parte de la negociación parlamentaria. Al haberse alterado el texto aprobado por el Senado, el proyecto deberá regresar a la Cámara Alta para su sanción definitiva, prevista para el 27 de febrero.
Uno de los puntos más ajustados es la creación del Fondo de Asignación Laboral (FAL), eje de fuertes cuestionamientos por parte de la oposición. Mientras tanto, funcionarios de la Casa Rosada intensificaron las gestiones para blindar los respaldos necesarios.
“Quedaste grabada pedazo de loca”:
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando Florencia Carignano intentó desconectar los cables de los micrófonos de los taquígrafos en medio de una pelea entre los diputados del peronismo y la izquierda con el presidente de la Cámara, Martín Menem, a quien acusaron de no dejarlos hablar.
“Carignano ¿Qué hacés? quedaste grabada pedazo de loca”, la increpó la libertaria Lilia Lemoine mientras la grababa.
¿Por qué no la filmás a la drogadicta esa?
La diputada nacional por Unión por la Patria, Paula Penacca, también protagonizó un incómodo momento con Lemoine y quedó filmada por la libertaria.
“¿Por qué no la filmás a la drogadicta esa? Filmala, mirá como grita. Está más dura que una piedra", lanzó.
De "No soy Bad Bunny" a las cadenas de Pietragalla:
También hubo chispazos a la hora de aprobar la labor parlamentaria. La votación se hizo a mano alzada y resultó en una aprobación. De inmediato, Germán Martínez y Cecilia Moreau por el peronismo y Nicolás Del Caño por la izquierda se acercaron al estrado de Martín Menem para rechazar lo aprobado.
Hubo gritos, reproches cruzados y tensión por el orden de la palabra. "Callate, monigote", exclamó Moreau cuando un oficialista no la dejaba hablar.
Le llegó el turno al libertario Carlos Zapata. "En Mandrilandia no se respeta el reglamento", aseguró durante el pedido de homenaje al fallecido capitán Héctor Cáceres.
A su vez, y mientras era aplaudido por sus colegas de bancada y también por los opositores a modo de protesta, el legislador agradeció en tono de broma: "Gracias por los aplausos, y eso que no soy Bad Bunny".
Ya comenzado el debate de la reforma laboral, Horacio Pietragalla (Unión por la Patria) tomó la palabra para expresar su disconformidad porque la lista de oradores en el debate por la reforma laboral se limitó a 40 diputados.
“Entendemos que esta ley es una ley que nos retrotrae a la esclavitud. Te voy a hacer entrega del símbolo de esta ley que es un retroceso para los derechos laborales”, le dijo Pietragalla a Menem.
Acto seguido, se levantó de su banca y acudió hasta el escritorio del presidente de la Cámara, donde depositó una cadena como símbolo de esclavitud.