Un hombre fue víctima de un violento robo cuando llegaba a su vivienda y fue interceptado por delincuentes armados que, tras apuntarle a la cabeza y efectuar un disparo al aire, le sustrajeron el auto y escaparon a toda velocidad.
El hecho ocurrió minutos después de las 17, cuando la víctima había subido su Peugeot 208 blanco a la vereda de su domicilio. En ese instante, una camioneta Chevrolet Tracker blanca frenó bruscamente a su lado y de ella descendieron tres sospechosos encapuchados, mientras un cuarto permanecía al volante con el motor en marcha.
Según se observa en cámaras de seguridad de la zona, tres de los asaltantes se dirigieron directamente hacia la puerta del conductor y, a los gritos, le exigieron que descendiera del vehículo. “Bajá y dame todo”, le ordenaron mientras lo encañonaban. El hombre, visiblemente alterado, repetía: “Pará, pará, pará”, en un intento por calmar la situación.
Los delincuentes lograron sacarlo del habitáculo por la fuerza, le pegaron un culatazo y le sustrajeron una riñonera con sus pertenencias. En cuestión de segundos, uno de ellos tomó el control del Peugeot, mientras otro regresó a la Tracker.
Cuando los ladrones iniciaban la fuga, la víctima intentó seguirlos a pie. En ese momento, desde la camioneta realizaron al menos un disparo intimidatorio para disuadirlo, lo que generó tensión en la cuadra y obligó a un motociclista que circulaba por el lugar a acelerar para apartarse de la escena.
Finalmente, la banda escapó con el rodado sustraído. En medio de la impotencia, el damnificado arrojó una botella de vidrio que impactó contra una de las ventanillas de su propio auto, ya en movimiento, y estalló contra el cordón de la vereda.
Tras el asalto, el hombre radicó la denuncia en la Comisaría 10ª de Lanús, cuyos efectivos fueron desplazados al lugar a partir de un llamado al 911 en la calle Aconcagua. Se inició una investigación para identificar a los responsables y dar con el vehículo robado.