Además expresó que siente que en el proceso "lavaron todo", porque sólo están él y el grupo Callejeros, y subrayó que "no están citados a declarar la gente de seguridad, ni de la empresa" que le vendió los paneles que tenía el boliche.
El ex gerenciador del boliche expuso sus sensaciones en el marco del juicio y la razón por la cual nunca mira hacia el sector en el que se encuentran los familiares de las víctimas y los sobrevivientes: "No me doy vuelta porque no quiero molestar a nadie, no quiero que nadie se sienta molesto por mi presencia”.
Sin embargo, dijo que aunque no se siente "un condenado social", le tiene "miedo a los padres y a los medios de comunicación, a la presión de ellos sobre la Justicia". Pero expresó que acuerda con la actitud de los padres: “Piden justicia. Nadie está en contra de eso. Yo también quiero Justicia, que se haga".