El ministro de Medio Ambiente y Espacio Público porteño está en medio del ojo de la tormenta y lo sabe. Al inconveniente que le causó al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, por el escándalo en la licitación de mobiliario urbano, y que la Justicia porteña debió frenar la renovación de paradas de colectivos, puestos de diarios y carteles por 10 años de explotación en el jugoso negocio de la publicidad, ahora se agregaron los planteos que legisladores propios y extraños, tienen acerca de la los futuros contratos de Higiene Urbana.
Por eso Juan Pablo Piccardo debió comparecer ante la Comisión de Obras y Servicios Públicos de la Legislatura para informar sobre la licitación para la concesión del servicio. El sistema prevé un plazo de concesión de 10 años “porque son necesarias inversiones en tecnología, equipos y contenedorres, que deberán recuperar las empresas en el tiempo; el costo para la Ciudad será menor si planteamos ese horizonte”, explicó Piccardo.
La Comuna porteña pidió $470 millones extras para pagar este año a las empresas de basura, que cobrarían más de $ 1.000 millones en 2008.
Esto motivó un fuerte rechazo al plan macrista que plantea volver al pago por tonelada recogida, que era el sistema que regía incluso en la época del ex jefe porteño, Aníbal Ibarra, cuando firmó un nuevo contrato en 2004.
Macri pretende también que las zonas privatizadas sean tres y una sola quede a cargo del Estado y se eliminaría la recolección diferenciada porque el Plan Basura Cero, según el jefe de Gabinete Horacio Rodríguez La rreta ha fracasado porque la gente no separa la basura. Se pretende que ahora el reciclado de la basura que hagan los vecinos sea retirado en forma directa por los cartoneros a domicilio.