Nilda, de José C. Paz, madre de Mariano Alexis Benítez, dijo a 24CON que espera “este juicio con muchas expectativas. La Justicia tiene la posibilidad de revertir esta imagen que tiene de haber sido tan funcional a los políticos y al poder de turno, y a los empresarios. Pedimos 31 años para Chabán y a Callejeros por el grado de responsabilidad que tuvieron en el hecho. Mariano tenía 20 años y toda una vida hermosa por delante, con una familia entera que lo apoyaba”. “Nosotros tenemos una asociación de padres de víctimas que se llama ‘Familias por la Vida’, que todo estos años trabajó por la memoria y el cuidado de los jóvenes. Vamos por las escuelas explicando cómo fue el hecho, quiénes son los responsables, inculcándoles a los chicos cuáles son sus derechos para que se hagan respetar”, agregó Nilda con firmeza mientras aguarda pacientemente para ingresar a la sala.
Los 50 asientos del primer piso de la sala se repartieron así: 17 fueron para los familiares de los integrantes de Callejeros. Los otros 33 se distribuirán entre los parientes de las víctimas y sobrevivientes que representa el abogado querellante Mauricio Castro. Ambos grupos fueron al primer piso porque entre ellos no hay enfrentamientos.
Ivana Guevara, hermana menor de Yamila, fallecida en Cromañon, vive en Madrid y vino especialmente para apoyar a su madre y que se haga justicia. Se fue a vivir a España antes de la tragedia, pero en 2004 ya había regresado al país y se fue nuevamente antes del juicio político a Aníbal Ibarra, desencantada con las instituciones del país que la vio nacer: “Siento angustia y decepción desde hace tres años y medio. Esto fue un homicidio simple y nosotros luchamos por eso. El estrago doloso sí es real porque fue un incendio, pero acá se sabía perfectamente lo que iba a pasar. Yamila no era fan de Callejeros, ese día fue a acompañar a una amiga para despedir el fin de año y mirá lo que pasó”, contó entre lágrimas.
Historias como éstas se mezclan en todas las redacciones. Con dolor, pesar y dignidad, padres, amigos y familiares estarán expectantes esperando que se haga justicia de algo que no encuentra aún ninguna explicación racional.