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Denunciaron a Malena Galmarini ante el Inadi

Lunes, 21 de septiembre de 2015 a las 10:38

La ola de despidos que afecta a los empleados del Municipio de Tigre, encabezado por el intendente Julio Zamora, comenzó en enero de este año, cuando 55 trabajadores fueron dejados en la calle, literamente, ya que no recibieron telegrama de despido ni ninguna comunicación formal. A partir de entonces los reclamos fueron varios y llegaron hasta una denuncia al Municipio y a la secretaria de Política Sanitaria y Desarrollo Humano de este, Malena Galmarini, en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). 

Uno de los querellantes ante el Indadi fue José Ariel Puente, quien desde 2009 y hasta el 8 de enero de este año se desempeñó realizando múltiples funciones: “Sanjeo, retiro de basura, bacheo, hacía de todo”, relató Ariel a 24con en una entrevista en la que brindó los pormenores de la situación que le tocó vivir y que lo afecta hasta el día de hoy.

“Yo soy diabético. Encima, en noviembre del año pasado me habían operado de la columna. Después me reincorporé en diciembre, y el 8 de enero a las pocas horas de estar trabajando me dicen que vaya al Palacio Municipal. Yo, ingenuo, pensé que era porque me habían dicho que me iba a ver una junta médica. Pero al llegar me recibió un funcionario de Personal y me dijo que no se me renovaba el contrato y que a partir de ese momento quedaba sin trabajo. No me mandaron ni un telegrama de despido, ni nada; sólo me lo dijeron de un momento para otro. Le dije que yo estaba trabajando normalmente y que en todo caso podía realizar otras funciones, pero fue terminante”.

Consultado por 24con sobre si recibió alguna indemnización o pensión, Ariel respondió contundente: “No, nada. Me arruinaron, porque yo ahora con 48 años y los problemas que tengo no puedo conseguir ningún trabajo. Vivimos de las artesanías en mimbre que hace mi esposa y de las changas que hace mi hijo. Encima –continuó- yo había sacado un crédito en el banco y ahora no lo podemos pagar, por lo que nos empezaron a llegar intimaciones judiciales”.

Sobre las personas las que corrieron su misma suerte, comentó: “Nos echaron a los enfermitos decimos entre nosotros, porque los que quedamos en la calle todos teníamos algún inconveniente, había otros muchachos con diabetes, embarazadas y hasta una epiléptica”. Sobre esta última cuenta un episodio traumático: “Un día le agarró un ataque de epilepsia y se cayó por la escalera; mientras trataban de asistirla me dijeron que Malena Galmarini (secretaria de Política Sanitaria y Desarrollo Humano de la Municipalidad) decía ‘traigan al univomil, que la carguen y la tiren al río’”.

También relató que no se quedó quieto y fue a reclamar al Sindicato de Trabajadores Municipales de Tigre donde estaba afiliado y donde no tuvo respuestas, “siempre estaban en reunión”.

Los comentarios sobre que los destratos de Malena Galmarini y su equipo de trabajo son moneda corriente es algo que confirma Horacio Benedetti, representante de la otra agrupación gremial, la Asociación de Trabajadores Municipales de Tigre, quienes fueron los que finalmente se hicieron cargo de los 55 casos. “Con cinco de ellos, Carla Macarone (padece de epilepsia), Alba Gastaletin (tenía una discapacida), José Airel Puente (recién operado de columna y diabético), Alejandra Barra (que tenía diabetes y falleció) y un trabajador que tiene HIV y que prefiere mantenerse anónimo, hicimos la denuncia en el Inadi, que está avanzando y por la que tendremos novedades en los próximos días. En cuanto al último de los mencionados –agrega en su testimonio a 24con- nos parece muy hipócrita la situación, porque unos meses antes de cesantearlo el Municipio había hecho acuerdos con la Fundación Huésped, que se ocupa de mejorar la vida e integrar a la sociedad a los enfermos de sida”.

Por los otros 50 trabajadores despedidos, entre los que se encuentran embarazadas, Benedetti hizo saber a este medio que hicieron un reclamo en la Municipalidad, pero que “se negaron al diálogo y nos respondieron fue que los echaron porque ‘eran unos vagos’”, por lo que iniciamos las acciones legales correspondientes, que están en curso”.

Por último Benedetti explicó que esta situación precaria de los trabajadores municipales de Tigre está cambiando gracias a la ley Provincial 14.656. “Esta entró en vigor en julio de este año y supone el amparo a los trabajadores bonaerenses, que ahora van a tener derechos y no van a sufrir los abusos de esos contratos laborales que los tenían en vilo; y además se estableció que sea obligatorio en los municipios el convenio colectivo de trabajo”, concluyó el representante sindical.

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