Francisco de 4 años y su hermana Estefanía de 6, fueron hallados sanos y salvos por una familia en el barrio Saavedra de la Ciudad de Buenos Aires. Más precisamente cerca de la intersección de las calles Victorino de la Plaza y Balbín, en la estación Saavedra, perteneciente al ex ferrocarril Mitre.
De acuerdo a la información recibida por Alejandro, su padre, los chicos estaban perdidos y afortunadamente fueron reconocidos por un grupo de adultos. De todas formas, el hombre aún aguarda el encuentro con los chicos para reconocerlos.
Alejandro se enteró del paradero de los nenes a través de un llamado telefónico por parte de un oficial de la Policía Federal.
"Por favor, quiero ver a mis hijos", dijo entre llantos al tiempo que le solicitó a los movileros de diferentes canales de televisión si alguno podía llevarlo hasta el mencionado barrio para poder ver a los chiquitos.
"Estaban bien, fueron identificados por un policía cuando ambos bajaron del tren", contó a 26 Noticias el empleado que atiende uno de los locales de comidas rápidas que funciona en la estación. "Desayunaron acá", agregó.
Los dos chiquitos de 4 y 6 años habían desaparecido el 5 de febrero en San Fernando y fueron intensamente buscados por las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires, ya que la última vez que habían sido vistos sucedió en Barrancas de Belgrano.
Oriundos del Norte del Conurbano, los hermanitos faltaron de sus hogares durante 15 días y, de acuerdo a lo consignado por testigos anónimos, fueron vistos deambulando por el mencionado barrio de Capital Federal supuestamente pidiendo limosna y siendo explotados por adultos.
A raíz de ello, el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Gobierno de la Ciudad Buenos Aires, a través de su Registro de Chicos Perdidos, se mantuvo en estado de alerta permanente por la búsqueda de los dos pequeños.
Lo intrincado del caso es que, según el contó Alejandro, el padre de los nenes, los chicos fueron abandonados por la madre, quien los “dejó en el puente de Carlos Casares y Acceso Norte el domingo 5 de febrero. Les dijo que iba a comprar y no volvió más”.
Su versión está basada en el testimonio de su hija mayor, Lucía de ocho años de edad, quien también estuvo en ese momento y quien relató que, presuntamente luego de haber sido abandonados, los tres fueron secuestrados por una pareja de indigentes.
Según relató el padre de los pibes, Lucía pudo escapar y volvió a su casa por sus propios medios. Además apuntó que la madre “está peor que antes, porque cayó en lo que hizo, que dice fue sin querer por el alcohol. Está tomando día y noche, no para. No puede haber hecho lo que hizo con sus propios hijos", agregó.
El caso es investigado por la Fiscalía de Delitos Conexos al de Trata de personas del Departamento Judicial de San Isidro y la Comisaria 33° de la Ciudad de Buenos Aires.
20 de febrero de 2012