Convocan a voluntarios para reparar una calesita de Banfield destruida por la tormenta
Los vecinos de Banfield perseveran en la tarea que asumieron como propia: que la calesita vuelva a girar, como lo hizo durante más de treinta años. No sólo no bajan los brazos, sino que los levantan y se arremangan: en esta oportunidad convocan a todos aquellos que aún no se sumaron, y a los que ya están trabajando, a que este sábado 26 y domingo 27 a partir de las 12, se acerquen a la Plaza del Campeón, lindera a la estación de trene, para lijar los veinte muñecos que serán utilizados en la nueva calesita y remover la pintura de cada uno, para luego pintarlos. La idea es que queden como nuevos, y para eso sólo hacen falta manos, ganas y voluntad.
El estilista Jorge Tadei tiene una peluquería en en Maipú 1182 y es uno de los tantos que de chico disfrutaba esas vueltas mágicas en la calesita de Banfield. Cuando se enteró de esta movida solidaria, no dudó en sumarse y es por eso que este domingo entre las 13 y las 15 se ofrece a cortar el pelo en la plaza a todos aquellos que lo deseen. Lo recaudado será donado por él para sumarlo a la tarea de restauración.
Si bien la municipalidad de Lomas de Zamora y la Delegación de Banfield se hicieron presentes en un momento arreglando el piso y la corona, no son constantes en su participación. Es por esto que el trabajo lo hacen los más interesados: los vecinos banfileños que ansían con llevar a los más pequeños de la familia a disfrutar, como lo hicieron ellos, de las vueltas más lindas.
Para ellos no es sólo una calesita, es un símbolo de identidad como barrio, de unión, del valor por compartir momentos en familia en épocas donde el disfrute bajo el sol es algo que no abunda y hace bien al espíritu.
Gabriel sigue siendo el líder en esta movida que no deja de sumar voluntarios. Entre rifas, sorteos y convocatorias por facebook (Calesita de Banfield – Reparación y reapertura) y otros medios de comunicación, lo están logrando paso a paso. “Banfield es esto, es iden-tificación con el barrio, los colores, los amigos, la infancia”, dice Gabriel, emocionado.