Según estadísticas de la Universidad de Colorado, es el cuarto huracán con vientos más destructores en llegar a Estados Unidos, solo superado por un ciclón sin nombre que impactó en 1935, Camille (1969) y Andrew (1992).
Es, de acuerdo con esa institución, la peor tormenta que afecta ese país en los últimos 26 años.
De acuerdo con las autoridades, más de 370.000 personas en Florida recibieron órdenes de evacuación, aunque se estima que el número que salió de sus hogares fue mucho menor.
Este huracán es el segundo de categoría 4 que llega a Florida en 13 meses, después del huracán Irma el año pasado.
Sin embargo, de acuerdo con las autoridades, su rápido paso de tormenta tropical a huracán de gran intensidad en menos de dos días dejó poco tiempo al estado para prepararse.
"Desafortunadamente, este es un huracán de la peor clase, es un monstruo", aseguró Brock Long, director de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias.