El abogado Javier Miglino solicitó que se cumpla con lo dispuesto en la Ley 65, denominada de Pavimentos originales, la que estipula que no se pueden remplazar los viejos adoquines de lugares históricos de la ciudad por materiales “modernos” sino sólo por el mismo material natural.
De esta manera en calles como Defensa en el barrio de San Telmo o Fitz Roy en Palermo, no se podrá continuar con el bacheo y se tendrán que reponer y nivelar los viejos adoquines que muchos datan de 1805, cuando se comenzó a utilizar el empedrado en el puerto de Buenos Aires abastecido desde las canteras de la isla Martín García.
El texto del amparo presentado por el abogado reclama “detener toda destrucción, retiro y venta de adoquines de las calles porteñas, llamar a una audiencia pública con los vecinos para elegir el mejor destino de las calles actualmente empedradas en Buenos Aires, ordenar que las calles que actualmente se encuentran empedradas en San Telmo, Palermo y Belgrano sean reparadas con el mismo material”.
Martin Borelli, legislador porteño por el PRO y ex miembro de la comisión de Preservación y uso del espacio publico, informó en dialogo con 24CON que “efectivamente en algunas tareas de bacheo se sacan los adoquines, pero está bien que se los mantenga porque hacen a la fisonomía del barrio, y a un entorno homogéneo con respecto a los lugares históricos, pero es cierto que muchas veces es inevitable el reemplazo”.