La colocación del busto se produjo luego que la misma fuera aprobada por el concejo deliberante, en una ordenanza presentada por el entonces presidente del cuerpo, Carlos Puricelli, quien respondió de esta manera a una petición de dirigentes del partido comunista de San Miguel. Para el PC, aquel día fue una fiesta.
Este homenaje también generó mucha polémica. Las críticas se orientaron a la diversidad ideológica de la plaza de San Miguel, con monumentos a Domingo Faustino Sarmiento, a los desaparecidos de la última dictadura, a los caídos en la guerra de Malvinas, y ahora el “Che” Guevara. Pero, más allá de las críticas, nunca las amenazas habían llegado a materializarse. Hasta este lunes.
Gabriel De Feo, militante del Partido Comunista le dijo a 24 San Miguel que el robo del busto obedecía a un “rebrote fascista” de la derecha de San Miguel. De todas maneras, no supo a que sector específicamente responsabilizar. De todos modos, los dirigentes radicaron la denuncia policial correspondiente.