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El principal acusado habría cometido canibalismo

Martes, 22 de septiembre de 2015 a las 09:04


"Me comí un pedacito... es más rica que la carne de cerdo", le dijo el imputado a su abogada cuando ésta lo entrevistó en el calabozo donde está detenido.

La abogada del imputado por el parricidio de Pilar en el que una pareja presuntamente fue asesinada a tiros, descuartizada y sus restos calcinados, aseguró hoy que éste le dijo que "probó un pedacito" de la carne humana y que se sintió “aliviado” tras los crímenes, por lo que ella considera que es "inimputable".

“No lo veo bien. Yo creo que si se prueba la autoría, este muchacho quizás no pudo comprender la criminalidad de sus actos. Este chico es inimputable”, dijo hoy a la agencia Télam Mónica Chirivin, abogada de Leandro Yamil Acosta (25).

La letrada contó que el diálogo que tuvo con Acosta en los calabozos de la comisaría "fue tan distendido que en un momento se acercó a las rejas para que nadie escuchara y me dijo algo increíble. Me dice: 'Me comí un pedacito'", en referencia a que había probado un trozo de carne humana.

"Le seguí la conversación. Le pregunté qué gusto tenía y me contestó: 'Es más rica que la carne de cerdo', y me mostró que el pedacito que probó era del torso, por debajo del pecho", relató Chirivín.

“No siente culpa, sino más bien que se siente aliviado por una carga que tenía desde niño. Para él fue como orgásmico. Su psiquis está alterada y eso lo veremos en las pericias”, agregó la defensora.

Chirivin dijo que Acosta “es un joven que sufrió mucho en su vida, ya que además de tener que usar de por vida una bolsa de colostomía, padeció todo tipo de abusos por parte de sus padrastros cuando era chico”.

En tanto, un grupo interdisciplinario conformado por médicos, antropólogos y odontólogos forenses analizó hoy durante seis horas el contenido de las 16 bolsas con restos de desechos calcinados y lo podrían ser fragmentos de huesos humanos.

Las bolsas fueron halladas en un descampado ubicado a ocho cuadras de la casa donde se cometieron los homicidios de Ricardo Ignacio Klein (54) y su concubina Miryam Esther Kowalczuk (52), ya que hasta allí fueron trasladadas por un cartonero que declaró haber sido contratado por el imputado Acosta.

Los expertos volcaron el contenido de cada bolsa sobre bastidores tamizados y lograron separar una serie de restos óseos que parecen ser humanos.

Ahora esos fragmento de huesos serán analizados en los laboratorios de la ciudad de La Plata para determinar científicamente si son humanos y si hay alguna forma de lograr su identificación a través de un examen de ADN u odontológico, si se llega a encontrar alguna pieza dental.

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