La nena murió por asfixia mecánica mediante ahorcamiento. El asesino, Jesús Suárez, de 20 años, engañó a la menor (le dijo que lo acompañara al kiosco a comprar golosinas), la mató y dejó abandonada en el descampado. Luego, inventó una historia a la policía cuando fue apresado por la DDI de Esteban Echeverría.
En su primera versión aseguró que dos hombres lo habían llevado a él y a la niña por la fuerza, los obligaron a subir a un auto, le sacaron el celular y las zapatillas y le advirtieron: “Decile al mono que sino hace lo que le pedimos no va a ver más a la nena” y lo liberaron.
Sin embargo, Suárez se quebró y confesó haberlo hecho en represalia contra el padre de la víctima, de 45, porque tiempo atrás le habría mandado a robar su moto y los delincuentes habrían abusado de su novia, pero no radicó la denuncia.
31 de octubre de 2011