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Una patota sindical quemó un auto y destrozó un local

El hecho ocurrió en Escobar cuando gremialistas increparon a los choferes de una remisería.  Bloquearon la calle y se trenzaron a piñas.
Sabado, 07 de abril de 2012 a las 11:11
Los ánimos se caldearon en una remisería de Escobar cuando un grupo de gremialistas increpó a los choferes de la agencia en una manifestación que realizaban en el frente del local. Todo terminó mal minutos después, cuando incendiaron un automóvil y destrozaron el comercio.

Ocurrió esta semana en Belén de Escobar, en la remisería Baires ubicada en la calle Rivadavia al 400. Allí los manifestantes, identificados con chaquetas y remeras del sindicato de Remiseros de la República Argentina, en un principio argumentaron llevar adelante una inspección sobre las condiciones de trabajo de los choferes vinculados con la empresa.

“Acá trabajan 100 choferes totalmente en negro, que tienen que estar en blanco, con un recibo de sueldo, aportes jubilatorios, obra social para el y la familia y ART como cualquier trabajador. Hoy tienen monotributo, porque si no el dueño de la empresa no los deja laburar”, explicó el secretario gremial José Jaime a El Día de Escobar.

Como los choferes contestaron que eran los propios dueños de los móviles, y que no había ningún trabajador en relación de dependencia, se desató el caos. De inmediato los gremialistas, supuestos inspectores, comenzaron un piquete con neumáticos en la entrada de la remisería para impedir la salida de los vehículos.

Además, comenzaron a hostigar a los choferes a piedrazos, por lo que destruyeron gran parte de las instalaciones del local. Para impedir que los remiseros salgan del lugar, encendieron los neumáticos que habían apostado e incendiaron un automóvil VW Bora patente KEY 677 que intentó escapar de las agresiones.

Desde remiserías cercanas se acercaron trabajadores para solidarizarse con los de Remises Baires, apostándose en defensa del local atacado y llegaron a trenzarse a las trompadas con el grupo de patoteros que ya habían cortado el tránsito en la intersección de la calle Rivadavia y Dr. Travi.

Con el local destruido, un automóvil incendiado y seis personas heridas, se presentó la policía y a fuerza de disparos de balas de goma dispersó a los agresores.

Por su parte, el dueño de Baires, Fernando Sánchez, aclaró ante la prensa que a esa altura ya habían denunciado el hostigamiento que sufrían ante las autoridades municipales. “Les dijimos que acá iba a correr sangre, pero no les importó”, expresó.

En tanto, la Defensora del Pueblo de Escobar, Rocío Fernández, expresó su repudio por los tremendos hechos de violencia que se desataron. "Resulta sumamente indignante observar el estado de indefensión en que se encontraban trabajadores remiseros frente al hostigamiento patoteril de un grupo de personas que impunemente utilizando maniobras extorsivas,  pretendían obligar a los trabajadores a afiliarse a su sindicato", describió en un comunicado enviado desde el organismo.

"A plena luz del dia, en una de las calles céntricas de nuestra ciudad se ha puesto en peligro no solo a los trabajadores y trabajadoras de la remiseria Baires sino además a los transeúntes en general también trabajadores y comerciantes de la zona", agregaba el escrito.

07 de abril de 2012
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