La pesquisa fue ordenada por los médicos forenses, que pidieron a los oficiales que registraran la casa e incautaran medicinas y drogas que encontrasen. Tras el operativo, una fuente reveló que Jackson "tenía en su poder fármacos recetados por un número indeterminado de doctores", a quienes se les está tomando declaración.
De todas formas, trascendió que los investigadores aún no saben bien qué papel jugaron los fármacos en el infarto que sufrió la estrella, aunque tratan de comprender mediante los mismos cuán delicado era el estado de salud del cantante, publicó el portal español El País, de España.