Ahora, en medio de la crisis financiera y de salarios, también la opción se trasporta a las clases medias que, al no tener el poder adquisitivo para alcanzar una prendas de precios inflados, pueden elegir paseos de compras que ofrecen mercadería de calidad a un buen precio.
En ese camino, desembarcó en San Martín el Paseo de Compras José León Suárez. Un centro comercial de 4 mil metros cuadrados, con capacidad para 320 stands, que abrirá sus puertas el 15 de noviembre próximo y que espera un aluvión de 20 mil personas por fin de semana. El proyecto de Baires comerciales (accionista de TBA) y Rojas S.A apunta al sector medio del Partido y zonas aledañas. Es por ello que, cuando comience a funcionar, la empresa pondrá a disposición del público interesado combies y colectivos que los transporten hacia el paseo, sin mayores complicaciones.
Pero, ¿por qué invertir en una tienda de tales dimensiones con tantos shoppings por ahí? “Es simple, hoy a mi me preguntan a dónde apunto con este paseo de compras y yo respondo que no apunto ni a Unicenter ni a una Salada. Y, a causa del problema económico, no todos están al alcance de comprarse una prenda en el shoping de Palermo. Entonces, buscan estos lugares, donde les brindan seguridad, buenos precios y buena mercadería. Con esa oferta, desde ya que se van a volcar a los paseos de compras”, explica Rojas, uno de los dueños del emprendimiento. De esta manera, el paseo de compras José León Juárez ofrecerá indumentaria deportiva, calzado, ropa interior, entre otros artículos a precios mayoristas para ventas minoristas.
No obstante, no fue tarea fácil levantar el edificio ya que “al principio tuvimos muchos problemas con los vecinos porque creían que esto iba a ser una toldería. Pero hoy ven la construcción y no lo pueden creer, inclusive cuando llegamos acá había más de nueve casas en venta y cuando empezaron a ver el tipo de construcción sacaron todos los carteles de venta. También los vecinos tenían miedo que la villa de enfrente se traslade para este lado. Había muchos temores y mala información así que tuvimos que remar con varios problemitas. Siempre tuvimos, eso sí, el apoyo de la municipalidad”, asevera Rojas.
Asimismo, se enfrentaron a otros escollos durante la construcción: “Estos eran terrenos del ferrocarril totalmente abandonados y nos encontramos con cuatro metros de profundidad. Esto era un cañaveral. Acá había 106 árboles históricos de Suárez, hubo que sacar todo, limpiar todo y reconstruir dos casas de boy scouts que costaron dos mil pesos. También sacamos 25 vagones abandonados, que utilizaban los delincuentes para esconderse. Sólo trasladarlos, costó casi un millón de pesos. Cuando llegamos, esto era impenetrable, como una selva”, relata el empresario.
De este modo, la inversión inicial de cuatro millones pasó a ser de ocho millones y medio. “Fue terrible lo que salió, pero estamos orgullosos porque la obra es de primer nivel”, aseveró.
Por otro lado, en el edificio funcionará la cooperativa El Glaciar que trabajará con la comunidad de la villa Carcova, ubicada detrás del predio. La cooperativa tendrá a disposición un consultorio odontológico que atenderá, de forma gratuita, a niños de 1 a 12 años y a mujeres embarazadas.