La mafia de los narcos sigue de cerca el caso y el suicidio de Ariel Vilán hizo el miedo más realista, más palpable. Sólo la palabra efedrina provoca un cierto estupor al vincularse con los grandes narcotraficantes mexicanos que aparecen bajo la lupa. Es por eso que Solange Bellone, la esposa de Forza, le comunicó a su abogado, Miguel Angel Pierri, que quiere dejar el país.
El miedo de la viuda es evidente, además le aclaró a la Justicia que estará en un lugar de fácil acceso si la requieren para una nueva exposición.
Bellone declaró como testigo en la Fiscalía Porteña, que investiga el triple crimen, y en el Juzgado Federal de Zárate-Campana, que sigue "la ruta de la efedrina" y la Justicia le permitiría irse del país. Sin importar que, según los investigadores del triple crimen, consideren esta semana como clave, en la cual prevén varios allanamientos y probables pedidos de captura.
Solange Bellone está aterrada. Hace 25 días, su esposo apareció muerto y ahora se lo vincula con el narcotráfico. En una oportunidad, la viuda había comentado que su marido "progresaba mucho en el mercado farmacéutico por sus conocimientos y además por la logística que había montado". Ahora quiere marcharse, salir del país ya que eso es posible, para no vivir con miedo.
La misma idea tiene la madre de Ariel Vilán. Según el abogado Pierri, "la madre de Vilán está viviendo la peor pesadilla de su vida y en los últimos días está pensando en dejar el país rumbo a España".