Un motociclista que participaba de picadas ilegales en la zona conocida como la “chicana” resultó herido al engancharse con un cable mientras escapaba de la policía en contramano, en el marco de un operativo de control que terminó con el secuestro de más de 20 motos.
El procedimiento fue llevado adelante por la Policía Comunal, con la participación de efectivos de las comisarías de Lobos y Empalme, el apoyo del Destacamento Vial y del Grupo de Apoyo Departamental (GAD), junto a inspectores de Tránsito municipal, informaron fuentes policiales.
El hecho se produjo cuando varios motociclistas corrían picadas y, al advertir la presencia de los uniformados, intentaron darse a la fuga a alta velocidad. En ese contexto, uno de ellos circuló en contramano, se enganchó con un cable y salió despedido de la moto.
El joven dio un giro en el aire y cayó violentamente sobre el pasto, donde quedó tendido con visibles signos de dolor, mientras era rodeado por los efectivos que intervenían en el operativo.
En ese momento, una mujer que sería allegada al motociclista intentó agredir a los agentes, lo que generó mayor tensión en la escena, aunque la situación fue rápidamente controlada por el personal policial.
Vecinos de la zona denunciaron que este tipo de episodios de descontrol se repiten cada fin de semana en ese sector, por lo que reclamaron la implementación de medidas más estrictas para evitar las picadas ilegales y prevenir nuevos accidentes.
"Está re divertido este lugar", se escucha decir a los testigos que grababan la escena con el celular.
Tras el operativo, un grupo de motociclistas se concentró frente a la Comisaría Primera de Lobos para exigir la devolución de los vehículos incautados, lo que derivó en momentos de tensión aunque sin que se registraran incidentes.