Eran las 16:30 de la tarde y el barrio Mariló de Trujui. Una mujer aprovechó un hueco sin clientes para hacer limpieza y terminar de preparar algunos de los pedidos pendientes de viandas que tenía para esa noche.
Al escuchar un ruido se asomó y vio a un hombre con un destornillador que resultó ser un delincuente. “Decime donde está la plata”, la amenazó. Ella le dijo que colaboraría pero con la condición que no avance más allá del mostrador.
Sin embargo, el delincuente rápidamente se sacó y aumentó el tenor de las amenazas: “dame todo o te apuñalo”. La mujer le dio 30 mil pesos pero no fueron suficientes. Enojado, la golpeó nuevamente y la obligó a encerrarse en el baño.
Acto seguido, se puso a tirar todo en busca de más dinero mientras un cómplice, que antes hacía de campana, también ingresaba al local. La mujer intentó escapar pero entre los dos la zamarrearon y la tiraron primero contra un mostrador y luego contra el piso. “¿Vas a llamar a la policía?”, le gritaron.
En ese momento, un vecino héroe que escuchó el grito de ayuda de la víctima entró con una pala y comenzó a golpearlos hasta que se fueron. Instantes antes de irse, uno de los ladrones le sacó el celular a la empleada pero ésta lo pudo recuperar.
Gracias al registro de las cámaras, la Justicia identificó a uno de los autores. Creen que vive a menos de seis cuadras del lugar del hecho.