Una mujer esperaba a bordo de su Renault Kangoo en calle 845 cerca del cruce con la Avenida Provincial. Su hijo adolescente estaba por salir de lo de un amigo, por lo que mantenía el coche encendido.
Unos metros más adelante venían cuatro delincuentes en fila india para no levantar sospechas. Cuando la vieron distraída se le vinieron encima -dos de ellos con pistolas- y le apuntaron en la cabeza.
“¡No, por favor, no!”, fue el desesperado grito de la víctima que alertó a todo el barrio. Mientras la bajaban, una vecina que observaba la escena les lanzó una zapatilla para ahuyentarlos. Sin embargo, estos lograron escapar.
La mujer entró en una crisis nerviosa y debió ser contenida por los vecinos. El hecho generó conmoción e indignación entre los habitantes del barrio, que reclaman mayor presencia policial en la zona. La investigación quedó a cargo de las autoridades, que buscan dar con los responsables y recuperar el vehículo sustraído.