En las redes sociales, los videos de Gabriel Cavagna tocando en las calles de Dublín hicieron ruido. Esta vez, se hizo viral tras interpretar el éxito de “El Polaco”, una presentación que capturó la atención de locales y turistas, y los puso a menear. Toda la secuencia, que fue grabada y subida por el propio cantante a Instagram, se replicó por otras redes dada la algarabía y efusividad de la gente.
Los primeros acordes del "temazo" tropical llamaron la atención de los peatones que se pusieron a bailar y llegaron a formar el tradicional "trencito" en plena vía pública. Entre el público también había argentinos que acompañaron el ritmo con risas y algunos pasos de cumbia.
Cavagna utilizó sus redes sociales para mostrar lo sucedido y aprovechó para confirmar una noticia importante. "Tocando una de El Polaco en Dublín. El 2025 tuve el honor de cantarlo en vivo con él y este 2026 vuelve a Dublín y vamos a estar abriendo su show", escribió el músico junto al video viral.
Un argentino por el mundo:
El joven nacido en Castelar, en la zona oeste de Buenos Aires, decidió mudarse al país europeo a mediados de 2022 con un propósito claro: vivir una experiencia diferente. “Vine con la idea de vivir una experiencia nueva, aprender inglés y ver qué pasaba con la música”, expresó en diálogo con la prensa.
Cavagna, quien comenzó su carrera tocando y componiendo en su ciudad natal, llevó su guitarra y sus sueños a tierras irlandesas. La música en las calles fue su primer recurso para generar ingresos al llegar con pocos recursos económicos. Sin embargo, con el tiempo, esta actividad se transformó en mucho más que una forma de subsistencia.
“En la calle pasaban cosas mágicas: la gente se emocionaba, me hablaban, me grababan, y eso me conectó con un montón de personas que hoy me siguen y escuchan mi música”, expresó el músico argentino.
El impacto de Cavagna no se limita solo al arte callejero. A través de bares y eventos privados, logró expandir su conexión con el público. Su talento lo llevó a organizar el Argentofest, una fiesta que introdujo una experiencia argentina a los vecinos de Irlanda y otros países europeos y del Reino Unido.
Además, Cavagna también da clases en una escuela de música, consolidando su presencia en el ámbito artístico de Dublín y evidenciando que su pasión por la enseñanza se alinea con su vida musical profesional.
Una de los impactos que más lo impresionó es la valoración que los irlandeses tienen hacia la música en vivo y los espectáculos callejeros. “En la mayoría de los bares de Dublín hay siempre alguien tocando; cualquier día que vayas. Además, acá te escuchan, te agradecen y está visto como un trabajo ‘en serio’”, mencionó.
Sin embargo, también admitió que extraña profundamente la calidez humana de su tierra natal. “Extraño mucha la calidez argentina, el abrazo, el mate compartido y muchas cosas más”, confesó.
El público irlandés ha recibido su música de manera entusiasta, especialmente cuando Cavagna introduce ritmos como la cumbia, un género que generalmente sorprende a los oyentes locales. “Se sorprenden mucho cuando escuchan cumbia por primera vez. Me dicen que la música los pone felices, y les llama la atención cómo combino ritmos latinos con otros géneros que por ahí ellos están más acostumbrados a escuchar”, dijo el cantante.