¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Marinucci suma a ex Triple A, barrabravas y matones

Los personajes que rodean al candidato Martín Marinucci no resisten un archivo. Son la verdadera máscara de un supuesto "Frente Renovador".
Jueves, 24 de octubre de 2013 a las 11:33
Los personajes que rodean al candidato Martín Marinucci no resisten un archivo. Son la verdadera máscara de un supuesto “Frente Renovador”. La lista incluye a un activo lopezreguista en la masacre de Ezeiza, a un barra de Morón vinculado al crimen de un hincha en Paysandu, Uruguay, a un delfín de Barrionuevo y al padre del candidato, hombre acostumbrado a andar "calzado".

A fines de septiembre, el massismo de Morón se agrupó  en un plenario para respaldar a su conductor local, Martín Marinucci, el candidato del Frente Renovador. En esa junta quedaron en evidencia los personajes del “peronismo ortodoxo”, los que "bancan" el espacio y que no resisten un archivo.

Muchos de los que ahora rodean al aspirante a concejal y que forman parte del espacio de Sergio Massa en el distrito, son viejos conocidos por haber sido parte de la primera línea política del denunciado y polémico ex intendente menemista - y en la década del Setenta un conspicuo cuadro del nefasto José López Rega-Juan Carlos Rousselot, ya fallecido. Pero ese es su pecado menor.

Entre ellos se destaca la figura de Jorge Laviuzza, un ex concejal rousselotista denunciado por defender a barrabravas de Deportivo Morón acusados de un asesinato. Hoy, su rostro acompaña al de Marinucci en las boletas como segundo en la lista de candidatos.

El caso policial que lo involucra directamente se remonta a muchos años atrás, más precisamente 18, cuando un grupo de barras de Deportivo Morón y Tigre asesinaron a puñaladas a Daniel García Suárez mientras la Argentina participaba de la Copa América del ’95 en la ciudad uruguaya de Paysandú. La madre de la víctima lo denunció por encubridor y reveló una supuesta coartada ante la Justicia.

Es que fue el propio Laviuzza quien declaró  haberle llevado comida a uno de los acusados (compañero de andanzas en la tribuna del gallito de Morón) el mismo día del crimen a la comisaría de Morón, donde habría estado preso por otra causa. Ese testimonio trucho funcionó y la causa se fue diluyendo en medio de la inoperancia de la justicia uruguaya.

Otro de peso pesado y pasado oscuro es el sindicalista gastronómico Domingo Bruno, un delfín de Luis Barrionuevo. Tuvo su oportunidad en las listas allá por 2011, cuando soñó ser intendente de Morón y quedó muy lejos de Lucas Ghi (actual jefe comunal) y su por entonces competidor, Martín Marinucci. Así las vueltas de la vida. Bruno, además, tiene un estrecho vínculo con María Esther, la hermana de Barrionuevo, de firme procedencia duhaldista y de incidencia en las tierras de Hurlingham.

Pero sin lugar a dudas, uno de estos referentes de la ortodoxia llamó la atención y mucho en el plenario massista del 27 de septiembre pasado. Se trata de Adalberto Luis Orbiso, un hombre ligado en los Setenta a la Triple A de Lopez Rega, luego a las bandas parapoliciales en la última Dictadura militar, con antecedentes violentos y un ferviente defensor de los años pesados del rousselotismo en Morón.

Su historia no tiene matices. En los 70s fue interventor del sindicato de mecánicos SMATA en Córdoba y entre sus memorias se jacta de haber recibido a los trabajadores que encabezaban las marchas a punta de pistola. “Había que mostrar quién mandaba”, dice al recordar aquellos años de plomo. La represión del sindicalismo de izquierda era uno de los objetivos centrales del lopezreguismo.

Orbiso también logró visibilidad por haber sido uno de los cabecillas de la matanza en los bosques de Ezeiza el día del retorno definitivo a la Argentina de Juan Domingo Perón, el 20 de junio de 1973. La matanza indiscriminada de las columnas de la izquierda peronista por parte de grupos de franco tiradores de la ultra derecha, tuvo en Orbiso a uno de sus protagonistas centrales, tanto que es identificado y mencionado por el periodista Horacio Verbitsky en su libro "La masacre de Ezeiza". La matanza de cuadros militantes juveniles marco un punto de inflexión del movimiento peronista y fue el huevo de la serpiente en el que anido la futura Dictadura Militar. Con esos antecedentes, no fue extraño que Orbiso formara parte en forma activa de los grupos para policiales del lopezreguismo y luego de apoyo de los grupos de tareas "caza subversivos" de la dictadura.

Ya en democracia, Orbiso sacó chapa de matón durante la primera destitución de Rousselot como intendente de Morón. Así, entre las anécdotas que gusta rememorar, está la tarde cuando llegó al Concejo Deliberante con seis máquinas viales para defender a su jefe. Él mismo manejaba la más grande y ni bien la estacionó, se bajó y le tajeó las cubiertas. “Por esta puerta no se escapa nadie”, desafió con autoridad aunque en vano, porque el ex jefe comunal finalmente fue echado de su cargo por varios casos de corrupción en su contra.

Capítulo aparte se merece el propio padre de Martín Marinucci. Se trata de Omar, un personaje ligado al peronismo local y con fama de andar “calzado”.  Un día como hoy pero hace seis años, Marinucci padre fue procesado por la Justicia por haber herido a tiros a un empleado de la Legislatura porteña luego de una discusión por una pelea de tránsito. El suceso fue ampliamente cubierto en las secciones policiales de los medios.

Rousselotistas de la primera hora, duhaldistas resentidos, polémicos gremialistas, cuestionados personajes con estrechos vínculos con barras locales, y un candidato a primer concejal del massismo que pregona para su municipio un… ¿Frente Renovador?

24 de octubre de 2013

PUBLICIDAD