Todo comenzó cuando un vecino le vendió a otro una porción de un terreno en Luján por $2500. Cuando el comprador quiso bajar la luz para su casilla y pidió un boleto de compra-venta, el vendedor no quiso dárselo ya que se trataba de un terreno fiscal. Hubo un intento de incendio y la víctima hizo denuncias en la Fiscalía y la Comisaría Luján Primera.
El damnificado, Walter Daniel Roggero, realizó la primera denuncia el pasado 13 de junio, y la segunda el martes 19 del mismo mes, con el objeto de terminar con el enfrentamiento que tiene con sus vecinos, ya que el fin de semana le incendiaron la casilla que había comprado.
Según consta en algunos documentos de escaso valor probatorio, el 8 de febrero del corriente año, Roggero le compró a un tal Daniel Barraza “un cuarto de lote de 7 metros de ancho por 10 metros”, ubicado en la calle Cimarrón entre La Tradición y Martín Fierro, en el barrio Americano. Pagó por ello 2.500 pesos, cifra y datos que figuran en un recibo de alquiler que el vendedor habría enmendado poniendo “venta”.
Según informa el diario “El Civismo”, la fracción que ocupa Roggero con sus cuatro hijos menores integra un lote de 32 metros de largo por 20 de ancho, donde los vendedores tienen una casita a la que vienen cada 10 ó 15 días porque serían oriundos de Avellaneda. Allí, el denunciante construyó un casilla y cuenta con un pasillo que lo comunica con la calle El Cimarrón.
Los problemas de convivencia comenzaron cuando lo que en principio era un préstamo, intentó pasar a un cobro formal. Según denunció Roggero ante la UFI, “Barraza le dijo que quería empezar a cobrarle por la luz y el agua”.
Ante ello, Roggero le pidió a Barraza que le facilite un boleto de compra-venta de su porción de terreno de modo de poder realizar el trámite ante la Cooperativa Eléctrica para acceder a la luz en su precaria vivienda. “Ahí me dijo que él no me podía dar nada, porque el terreno era fiscal. Me admitió que si me hacía un boleto podía terminar preso, porque no debió venderme algo que no le pertenece”, contó Roggero a este medio. Esa información la chequeó en la Municipalidad, donde accedió al nombre de quien sería el verdadero propietario del terreno.
Lo cierto es que la relación dejó de ser cordial para transformarse en belicosa. De inmediato, el vecino y vendedor le cortó la luz y el agua. “Estuve un mes así”, recordó. Roggero denunció que a partir de esa diferencia por la informal transacción inmobiliaria, cada vez que vienen a su propiedad, los vecinos lo insultan. “Me rompieron chapas que dejé en la vereda y después se reían. Y una vez me sacaron un poste que me había costado 45 pesos y se lo regalaron a un vecino”, contó Roggero.
El diario “El Civismo” publicó que la relación empeoró el pasado Día del Padre. “Yo estaba afuera de la casita haciendo un pollito para festejar mi día y los nenes estaban adentro, mirando la tele. Era poco después del mediodía. En eso, Barraza y su pareja, Adriana, me rociaron una parte de la casa con nafta y la prendieron fuego”, contó a este medio y relató en el texto de su última denuncia.
Una rápida reacción evitó que se registraran heridos y también logró frenar el fuego antes de que destrozara su precaria vivienda construida con madera. “Se prendió fuego uno de los laterales, pero me di cuenta enseguida y los bomberos lograron apagarlo de inmediato, antes de que agarre todo el techo”, dijo Roggero.
En el panorama que describe el denunciante, un dato le agrava la situación. Según Roggero, la pareja con la que comparte terreno es amiga de otra pareja vecina conformada por dos policías. “Eso hace que no pueda hacer denuncias al 911 porque me pasó de llamar y que venga mi vecina policía, amiga de Barraza, y no haga nada”, expresó.
“Yo lo único que quiero es vivir tranquilo y poder darle tranquilidad a mis hijos. Ellos deben creer que yo me quiero quedar con todo el terreno y no es así. Pagué por una porción de tierra y ahí quiero vivir en paz. Quiero tener luz y agua. Me gasté 1.600 pesos para hacer un pozo de agua. Pido cosas muy básicas. Así no puedo vivir”, aseguró el vecino al diario “El Civismo” de Luján.
27 de junio de 2012