El dueño de la casa que alquilaba Leonardo Jara, el último detenido en la causa por el crimen de Candela Rodríguez, dijo hoy que el acusado es una persona "extraña" y que para rentar el inmueble le aportó otra identidad.
Así lo manifestó esta mañana a la prensa Sergio, dueño de la vivienda situada en Puch 1383 de José C. Paz, que Jara alquilaba desde el 11 de agosto pasado y donde fue detenido ayer a la tarde por una comisión policial.
"El inquilino no se hacía ver mucho en la calle. Lo que sabemos de él es que vendió un auto Fiat Palio y que trajo otro, que siempre estaba tapado con una sábana", recordó el hombre en la puerta de la vivienda.
Sobre el alquilar del inmueble, Sergio dijo que Jara llegó para alquilar la casa porque él había puesto avisos de alquiler en el barrio. "Nunca dijo llamarse Jara, porque con el nombre que alquiló la propiedad fue Gastón. También dijo que trabajaba en una carpintería con su tío", recordó Sergio. "Nunca se nos cruzó por la cabeza que él tenía algo que ver con el caso Candela, es terrible", expresó.
El Topo al banquillo
El supuesto autor intelectual del secuestro de Candela Rodríguez, Héctor "El Topo" Moreyra, ampliará su declaración esta mañana ante el fiscal de la causa, Marcelo Tavolaro.
Por otro lado, el funcionario judicial aguarda que se designe un defensor al último detenido del caso, Leonardo Jara, para indagarlo. El imputado fue apresado ayer en José C. Paz y se sospecha que es quien se llevó a la nena de 11 años.
La indagatoria de Moreyra está prevista para las 11 en el despacho del fiscal de Instrucción de Morón para ampliar su declaración. Él era hasta ayer el último arrestado de la causa y por eso no fue incluido en el pedido de prisión preventiva ya que aún su situación está en estudio.
El abogado de "El Topo", Sergio Doutres, manifestó que una prueba relevante en contra de su defendido se "desvaneció" en las últimas horas. Ese indicio "clave" que vincula a su asistido con el supuesto autor material del crimen, Hugo Bermúdez, fue producto de "un error" en los informes presentados en la fiscalía por una empresa de telefonía.
Según esos textos, la carcasa del teléfono celular secuestrado a Bermúdez era Moreyra, lo que demostraba una conexión entre ambos, que este último niega. "El fiscal está chequeando estos elementos, pidiendo información", expresó el defensor.
19 de octubre de 2011