Es que a Antonio “Tony” Acosta lo mataron a sangre fría el pasado 17 de mayo de 2008, a metros de la puerta de su propia casa, cuando estaba con un amigo por ir a bailar. “Esa noche los pibes lo empezaron a insultar. Él les dijo que no le hagan nada, que no tenía nada que ver, hasta que uno de ellos sacó un arma de entre la ropa y disparó”, recordó a 24CON Delfina Zacarías, la madre de la joven víctima. Tony murió en el Hospital Posadas a causa de una de las balas que le perforó el tórax.
El que jaló el gatillo fue “El Rabino”, menos conocido como Christian Martínez Ayala y líder de una banda de delincuentes adolescentes. Por el crimen, familiares y amigos de la víctima realizaron un encarecido pedido de justicia en el barrio y a los pocos días el pibe, que en ese momento tenía 16 años, fue detenido e internado en el Instituto Malvinas Argentinas de Pablo Nogués. Pero el pasado 9 de marzo se profugó y días después los vecinos del barrio Las Cabañas de Ituzaingó lo vieron deambulando en la casa de su madre.
A raíz de la tremenda noticia, dieron la alarma a la familia Acosta que, para colmo de males, viven a unas 15 cuadras de distancia. Allí comenzó una nueva odisea. “Le dieron pedido de captura pero no orden de allanamiento al lugar. Estaba parando en la casa de la madre pero tiene otro aguantadero en William Morris. Con todo el tiempo que pasó no sé dónde puede estar, se pudo haber ido del país y todo. Es una vergüenza”, dijo Delfina.
El crimen
El Rabino Ayala no estaba solo. La banda la formaban entre 5 o 6 jóvenes. “Se dedicaban a robar y a amedrentar a los vecinos, hasta cobraban peaje en la calle”, explicó Angionno. Por eso están en la mira su hermano Jorge, alias “Popota”, los hermanos Albelda (en el momento del crimen uno de ellos también era menor y ahora ambos están libres), y Juan José López.
Según confía Alicia Angionno, presidente de Madres y Familiares de Víctimas, en los próximos días la policía estaría tomando cartas en el asunto para localizar al homicida. “Nos sentimos desamparados de la justicia”, cerró por su parte Delfina.
Mientras, ella y su familia están “desilusionados y desesperanzados”, a la espera de una respuesta tanto judicial y de que atrapen al Rabino, que a todo esto sigue incrementando su peligroso prontuario.
25 de marzo de 2010