En sus declaraciones, el manager expresó: "Chabán nos mintió. Yo creí que era el lugar más seguro para tocar”. Además subrayó que antes de las presentaciones de Callejeros en Cromañón, Chabán le mostró el lugar, especialmente "los extractores e inyectores de aire y la puerta de emergencia, que estaba abierta".
Sin embargo, de su relato se desprende que el gerenciador de Cromañon intentó evitar que el público arrojara bengalas u otro tipo de pirotecnia. El relato de Argañaraz también apuntó a Raúl Villarreal, a quien responsabilizó de que "todo estuviera en condiciones". Además, contó un supuesto intento de Callejeros para apartarlo de la seguridad, pero Chabán habría dicho que el jefe de seguridad era él.
En tanto Villarreal, sentado sobre el ala izquierda de la fila de bancos de los acusados, restregaba su rostro con las manos y movía la cabeza con gestos de negación ante la lectura.
Las declaraciones son incorporadas "por lectura", cuando un acusado rehúsa declarar en el juicio oral. Es decir se da la versión de los hechos formulada durante la primera etapa de la investigación, lo que no invalida que el imputado pida aclarar, corregir o incluso desmentir esos dichos en cualquier momento del debate.
Luego de la declaración del representante artístico de Callejeros, iban a comenzar las indagatorias a los siete integrantes de Callejeros. Sin embargo, ninguno de ellos se hizo presente en la Sala. En tanto, los abogados querellantes indican que la entrada de vengalas era apañada por la banda. Además, señalaron que la seguridad, esa noche, estaba a cargo de Callejeros.