Mientras la gente compraba, esta persona (de la que no trascendió la identidad) ingresó al local, se aproximó a una de las cajas y sacó un arma. Los clientes y los trabajadores supusieron que se trataba de un asalto, pero el sujeto le efectuó varios disparos a una joven cajera mientras atendía sin previo aviso. Después se supo que era su pareja.
El agresor, de entre 20 y 25 años, luego se pegó un tiro en la cabeza que le provocó una gran pérdida de masa encefálica, por lo que fue trasladado al Hospital Piñeyro. Según contaron algunos compañeros de la víctima, la pareja tenía un hijo pequeño en común y el joven concurría a menudo al supermercado y discutía con ella.