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Cómo funciona por dentro la nueva planta de Aysa

Además de la planta depuradora de Berazategui, Cristina inauguró una de las obras más importantes de la región, ubicada en la zona Norte. Conocela.  
Jueves, 29 de mayo de 2014 a las 09:30

Considerada como uno de los proyectos de mayor envergadura en materia de agua potable a nivel nacional en los últimos 50 años, la Planta potabilizadora “Juan Manuel de Rosas”, administrada por Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA) en el partido de Tigre e inaugurada hoy por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, representa una de las ampliaciones de servicios de primera necesidad más importantes de los que se tenga registro en Argentina.

El proyecto, que tuvo su puntapié inicial el 19 de febrero de 2009 y contó con un presupuesto de $4900 millones, se dividió en dos importantes etapas de funcionamiento: la primera, actualmente vigente, amplió la red de agua potable a unos 150.000 habitantes de las localidades de Benavídez, Pacheco y parte de los barrios ubicados sobre la Ruta 27; y en su etapa final, proyectada para fines de enero de 2015, la central mejorará en forma definitiva la provisión del servicio en los partidos de Tigre, San Fernando, San Isidro, Vicente López y San Martín.

“Es la primera vez en mi larga carrera de 59 años en el área de ingeniería que, al finalizar un proyecto, veo que se hará con excedentes de producción”, dijo a 24CON el ingeniero Luis Urbano Jáuregui, quien dirigió la obra desde sus comienzos y se desempeña como jefe de inspección por parte de AySA.

El experto se refirió así a la capacidad de producción que tendrá la planta cuando estén activos todos sus módulos. O sea, pasará de aportar un caudal de 75.000m3 por día a 900.000m3. Lo que dará como resultado una población beneficiada gracias a esta mega construcción de unos 2 millones de habitantes residentes en gran parte del territorio de la provincia de Buenos Aires. Por lo tanto, se calcula que “la demanda estará cubierta más allá de 2023, que fue la fecha estipulada en un inicio por el Plan Director de AySA”, afirmó el Jefe de Inspección.




El predio ocupa una superficie total de 15 hectáreas que fueron donadas por el distrito de Tigre al Gobierno Nacional durante la intendencia del fallecido Ricardo Ubieto. En él se instalaron 4500 pilotes para reafirmar toda la estructura de la planta, que cuenta con varios sectores por los cuales se realiza el proceso de potabilización.


Si bien hoy en día funciona uno sólo, la obra ya cuenta con los tres módulos de filtrado que tienen un caudal de 300.000m3 por día cada uno. El líquido llega hasta los piletones a través de una toma ubicada en el Río Luján, a unos 5 kilómetros de distancia y otra instalada en Puerto Escobar, sobre el Río Paraná de las Palmas, que incluye el conducto Túnel Paraná de 15 kilómetros. Este viaja por las enormes tuberías y, una vez ingresado, comienza el proceso de filtración.

“Cabe destacar que el proceso está controlado las 24 horas, los 365 días del año”, aclaró de entrada el ingeniero y jefe de planta Rodolfo Tripelli. Durante el recorrido del agua cruda, “una vez en la cámara de llegada, comienza a atravesar por procesos de filtraciones, tamices, floculadotes (agregado de químicos que unen químicamente partículas para que, por su peso, decanten solas) hasta que el producto llega a la sala de cloro, donde se realiza el proceso final de desinfección”, agregó el especialista.

Una vez finalizado el trayecto, el agua potabilizada es enviada a la estación de bombeo y de allí es impulsada hasta los hogares a través de dos conductos de salida: uno hacia Tigre Centro y otro hacia Benavídez. Ambos de 1,2 metros de diámetro y 17 kilómetros de longitud.

“La importancia de esta planta no sólo reside en la amplitud del servicio, sino que también tendrá un efecto que podría llamarse ‘indirecto’ ya que hoy se está complementando el suministro de la zona con agua que proviene de la central de Palermo. Así, la planta de la Ciudad quedará capacitada para brindar el servicio correctamente en su lugar de competencia”, señaló Jáuregui.

En este sentido, la Juan Manuel de Rosas “permitirá, en un futuro, la expansión de la red de agua potable en Tigre, San Martín, Tres de Febrero, Hurlingham, Ituzaingó y Morón”, destacó en diálogo con 24CON el director de prensa de AySA, Diego Muñiz.



La mole erigida en Tigre no sólo facilitará el acceso a los usuarios, también demandó y demanda una alta mano de obra. Lo que genera varios puestos de trabajo.

“Durante la construcción llegaron a trabajar unos 2500 obreros”, graficó el ingeniero Jáuregui y en su etapa final, desde estos días hasta la fecha mencionada en 2015, los trabajadores de la obra oscilarán entre 1500 y 2000.

El personal fijo de la planta, o sea, quienes trabajan a diario para que el líquido llegue a la casa de miles de usuarios en la provincia, está compuesto por 60 trabajadores “entre especialistas y administrativos, y unos 20 trabajadores destinados a la seguridad del lugar”, resumió Tripelli.

IMÁGENES DE AYSA BERAZATEGUI, LA PLANTA QUE INAUGURÓ CRISTINA:

29 de mayo de 2014

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