Ramón Botello recibió tres disparos de arma de fuego en el interior de su comercio y necesitó se internado. Las heridas no fueron fáciles de subsanar, perdió un riñón y sufre otras lesiones que demoraran mucho en sanar.
Sin embargo, su calvario no terminó tras el robo de su local ni menos aun con la internación. Mientras estaba en la sala del hospital Isidoro Iriarte de Quilmes, bajo control médico y al cuidado de su familia, otros ladrones, o los mismos, entraron a su casa y se llevaron todo, según publicó el portal Diario 5 Días.
La vivienda, ubicada a metros del lubricentro, fue completamente desvalijada. La familia de Botello no sale del asombro, dos robos en el mismo día. Distanciados solo por metros y en momentos tan difíciles. Los familiares desconfían de la policía, quien sabía la situación y ubicación de Botello tras el primer robo, pero aun las investigaciones no señalaron a ningun sospechoso.
17 de abril de 2012