En un clima de campaña, y decidido a pararse arriba del acelerador del Clio peronista, Axel Kicillof ratificó su intención de construir un proyecto político nacional fundado sobre las bases de su gestión en la provincia de Buenos Aires.
“Se aceleran los tiempos. No nos puede pasar que logremos una expresión electoral que pueda ganar las elecciones y después tengamos dificultades para gobernar. Hay que tratar de perder el menor tiempo posible en internas y discusiones que no nos llevan a ningún lado. Hay que hablarle a todo el mundo y escuchar mucho. Se trata de sumar. Se trata de militar”, desarrolló.
En el Aula Magna de la facultad de Ciencias Exactas de la UBA, donde se vivió un clima de campaña adelantado, el Gobernador volvió a hablar de “nuevas canciones” -esa frase que tantos problemas le trajo en la interna del PJ Bonaerense- e insistió sobre una idea que ya expuso el 24 de marzo en la Plaza de Mayo: “A la experiencia de Milei le quedan menos de dos años”.
El acto en el que se presentó MDF Universidad y Ciencia se convirtió en un nuevo punto de partida en el camino hacia la elección del año que viene. Kicillof cambió el tono de su discurso, rodeó de audacia sus definiciones políticas hacia adentro del peronismo y asimiló, autocrítica mediante, que la oposición debe luchar contra el desencanto y el enojo que ellos mismos generaron durante el último gobierno de Frente de Todos.
Durante todo el desarrollo del acto, el Gobernador insistió sobre la necesidad de que la militancia y la dirigencia de la oposición comprenda que una gran parte de sociedad argentina no está atrapada en la lógica de la batalla cultural que ha intentado imponer Javier Milei. “No es que colonizaron las cabezas de todo el mundo”, sostuvo. Y agregó: “No es verdad que los argentinos están en contra de la soberanía, de la universidad pública, de las obras. Nos quieren convencer de eso pero no es así”.
“Un plan de destrucción masiva”:
El mandatario bonaerense volvió a ser muy duro respecto a la gestión de Milei, definió al actual como “un tiempo oscuro” y se mostró seguro de que el Presidente está llevando adelante “un plan de destrucción masiva”, que va más allá del ajuste iniciado en diciembre del 2023 y que está direccionado “a la universidad pública el sistema tecnológico argentino”. En ese sentido, y planteando un escenario futuro de un eventual gobierno, consideró que “no le puede pasar más a la Argentina que su sistema científico intelectual resulte estar ajeno de la experiencia de gobierno”.
“Hay una tarea enorme. El fenómeno de Milei es particular, en un momento particular. Así como en la época de Macri parecía que se iban a quedar mil años y después...”, planteó Kicillof, recordando la etapa del triple gobierno de Cambiemos (Nación, PBA y CABA) en el que había cierto consenso sobre el sistema político de que el macrismo tenía buenas chances de expandirse y prorrogar su supremacía cuatro años más. Todo lo que no sucedió.
“Le ganamos caminando”:
Kicillof recordó la campaña con la que llegó a la gobernación bonaerense, destacó que fue “poniendo la cara” y, en ese sentido, remarcó el desafío actual: “Tenemos una tarea inmensa”. “A Vidal y a Macri le ganamos caminando, con un autito, recorriendo”, dijo.
La guerra:
En otro tramo del discurso, el gobernador cuestionó al gobierno de Milei y aseguró que sus decisiones “no tienen que ver con el sentir de los argentinos”. “Es muy grave lo que está pasando, nos han metido en una guerra que no es nuestra”, dijo.
El federalismo “en crisis”:
Kicillof denunció el abandono de programas nacionales con alcance en todo el país y apuntó contra Javier Milei: “No es una cuestión de qué piensa el presidente, están inclumpliendo leyes”. “Al federalismo se le está dando un golpe enorme”, aseguró.
La educación pública:
También señaló que aunque hubo otras etapas de recorte a la educación superior, el gobierno de Milei “es peor”: “Se trata de un ajuste especialmente profundo”. Y agregó: “Estamos viviendo un ataque sin precedentes a la ciencia y la universidad pública argentina”.
Por otro lado, destacó la marcha federal universitaria y remarcó: “No iban solo estudiantes y docentes, también gente sin un interés individual. La sociedad argentina valora a la universidad pública, la quiere”.