"Maté a una persona y la quemé en la parrilla"

Esa fue la frase que Agustín Chiminelli le dijo a su papá después de matar a María Alejandra Abbondanza.

 "Maté a una persona y la quemé en la parrilla". Esa fue la frase que Agustín Leonel Chiminelli le dijo a su papá después de matar a María Alejandra Abbondanza.

Carlos Rubén (69), el padre del principal sospechoso del femicidio de María quemada en una casa de la ciudad bonaerense de Campana, declaró ante la fiscal Ana Laura Brizuela, quien lo indagó como coautor de "homicidio calificado".

El papá aseguró que es inocente y reveló que su hijo le confesó que había matado a una persona y la había quemado en la parrilla. 

Carlos aseguró que él no tuvo "nada que ver" con el crimen. Lo mismo había manifestado momentos antes en su indagatoria su esposa y madre de Agustín, Liliana Esther Sánchez (64).

La mujer declaró que ella se enteró del femicidio cuando llegó la Policía a su casa.
De todas maneras, los padres no pueden declarar en contra de sus hijos y, desde lo jurídico, los dichos del joven no cuentan como una confesión.


Agustín se negó a declarar ante la fiscal Brizuela, quien dispuso que tanto él como sus padres continúen detenidos como "coautores" de "homicidio calificado".

"Todavía la investigación está en un estadío bastante prematuro, eso dificulta determinar exactamente cuál fue el rol de cada uno. Son distintas las consecuencias si les imputamos (a los tres) el hecho o el encubrimiento, que en el caso de los padres no es punible. Hoy están los tres imputados", dijeron fuentes del caso. 

Las imágenes de dos cámaras de seguridad registraron cómo el joven, entre las 23.34 y las 23.36 del viernes pasado, descartó a dos cuadras de su casa bolsas en las que se hallaron prendas de la víctima y la mancuerna con la que se sospecha pudo haber asesinado a golpes a la mujer.

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