Eran las 20:50 y su superior les indicó que era hora de terminar con el anclaje, con el que habían comenzado a las 9 de la mañana. Los dos policías volvían en auto cuando a la altura de la avenida San Martín y Marcos Avellaneda vieron movimientos sospechosos.
Dos hombres que venían en una moto, estaban por asaltar a otro. El policía que manejaba tomó una decisión arriesgada: aprovechó el semáforo, frenó sobre la vereda de una estación de servicio y se bajó con su arma reglamentaria para enfrentarlos.
Durante el enfrentamiento logró herir a uno de los ladrones en un pie pero se llevó la peor parte: recibió un tiro en el pecho. Su compañero lo llevó de urgencia hasta el Hospital Evita donde constataron que el proyectil quedó alojado entre una costilla y la pleura lateral derecha, sin ingresar a la cavidad abdominal.
La secuencia desató el terror en los playeros y en otros testigos que caminaban por la zona y no terminaban de entender de dónde venían las detonaciones.
Tras entrevistarse con los policías, personal de la Comisaría 4ta rastreó a uno de los delincuentes hasta Pedriel al 3000. Se trata de un jóven de 18 años, herido de bala y que estaba en posesión de revólver.
Ahora trabajan para buscar al sospechoso que junto al cómplice son señalados por tentativa de homicidio agravado por tratarse de un ataque contra personal policial y portación de arma de uso civil.