Un violento robo de un auto en la localidad bonaerense de Isidro Casanova terminó con un detenido luego de que los propios delincuentes quedaran registrados por las cámaras instaladas dentro del vehículo que acababan de sustraer. Las grabaciones captaron tanto el recorrido de la fuga como las conversaciones que mantuvieron durante el escape, mientras un sistema cortacorriente inmovilizó el auto y obligó a la banda a abandonarlo.
El asalto ocurrió el viernes alrededor de las 21.06, en medio del temporal que afectaba al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), cuando un hombre llegaba a su vivienda a bordo de un Toyota Corolla blanco. Instantes antes había descendido del vehículo una mujer, quien sería su esposa.
En ese momento, un Toyota Etios rojo se detuvo frente al Corolla y descendieron cuatro delincuentes armados. "Bajate del auto, tomatela", le exigieron a la víctima mientras la amenazaban con armas de fuego.
Aunque el conductor no opuso resistencia, uno de los asaltantes lo golpeó en la boca antes de escapar con el vehículo. Una cámara de seguridad de la cuadra registró al hombre caminando por la vereda con el rostro ensangrentado, mientras los ladrones huían. Segundos más tarde comenzó a sonar la alarma vecinal.
Las cámaras instaladas en el Corolla, que grababan tanto el habitáculo como el exterior, registraron toda la secuencia sin que los delincuentes lo advirtieran. Las imágenes permitieron reconstruir casi minuto a minuto el recorrido y las conversaciones que mantuvieron durante la fuga.
Además, otro registro de vigilancia mostró que el delincuente que tomó el volante efectuó un disparo intimidatorio al aire antes de alejarse del lugar.
Ya dentro del auto robado, uno de los asaltantes comentó sobre la víctima: "No tiene nada, ya lo revisé, ya lo revisé". De inmediato, otro le ordenó al conductor: "Dale, arrancá para adelante, gato".
Antes de iniciar la marcha, el conductor pidió: "Cerrá la puerta bien, cerrá la puerta". Apenas avanzaron unos metros lanzó otra advertencia que también quedó grabada: "Guarda que dejé la pistola por acá, guarda que está cargada".
Pocos segundos después comenzaron a sonar las alarmas del vehículo porque ninguno llevaba colocado el cinturón de seguridad. Ambos se lo abrocharon y continuaron la marcha, sin sospechar que el auto estaba equipado con un sistema de corte remoto.
La víctima dio aviso a la empresa encargada del dispositivo y, poco después, el Corolla comenzó a presentar fallas mecánicas hasta quedar completamente inmovilizado.
Sorprendidos por la situación, los delincuentes intentaban entender qué ocurría. "La presencia, gato", comentó uno de ellos, convencido de que el problema estaba relacionado con la llave inteligente del vehículo. El conductor respondió: "Hay que llamar a los otros, gato".
Instantes más tarde tomó su teléfono celular y se comunicó con el resto de la banda. "No tiene la llave esto. ¿Te paso mi ubicación o qué hacemos? ¿Vamos a traer algo más?", preguntó.
Desde el otro lado de la comunicación le respondieron: "Llevalo hasta donde puedas". El ladrón contestó: "Estoy yendo para el barrio, por eso", mientras su acompañante revisaba el interior del automóvil en busca de objetos de valor.
Al comprobar que el Corolla ya no podía continuar circulando, el conductor volvió a llamar a sus cómplices y propuso concretar otro robo. "Si encontrás un coche, frenale gato, que tenemos la pistola y vamos a robar otro", dijo, según quedó registrado por las cámaras.
Antes de abandonar el vehículo, ambos revisaron nuevamente el habitáculo y hasta abrieron el baúl para verificar si había pertenencias de valor. Luego regresaron al Toyota Etios rojo en el que habían llegado al lugar del asalto. Toda la secuencia duró menos de cinco minutos.
La fuga continuó a bordo del Etios, aunque tampoco se extendió demasiado. Los investigadores establecieron que ese auto también tenía pedido de secuestro por haber sido robado previamente en el partido de Morón.
Tras un alerta radial, efectivos de la Policía Bonaerense iniciaron una persecución que finalizó cuando el Etios cayó a un zanjón en la localidad de Rafael Castillo.
Los ocupantes escaparon corriendo, pero los policías lograron detener al conductor, quien había manejado el Corolla durante el robo y que en las imágenes aparece con una campera con el logo de Ferrari. En tanto, su acompañante, que vestía una campera de River Plate y llevaba el rostro parcialmente cubierto con un cuello multifunción, consiguió escapar.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) Nº 13 de La Matanza, encabezada por el fiscal José Luis Maroto, quien ordenó distintas medidas para identificar y detener al resto de los integrantes de la banda, que permanecen prófugos.