Un vecino escuchó ruidos extraños en la casa de al lado. Temiendo lo peor, fue a buscar a otro hombre de la cuadra, un cabo de la Policía Federal de 29 años. Sus sospechas no estaban erradas: se estaba cometiendo un violento asalto.
Según reconstruyó la investigación del fiscal Matías Borgnia, alrededor de las 20:30, dos delincuentes armados ingresaron en una vivienda, redujeron a un hombre y amenazaron con matar a su bebé a los fines de que les entregue las llaves del vehículo, dinero y electrodomésticos.
Los ladrones cumplieron su cometido y cargaron todo en la camioneta blanca de las víctimas. Fue en ese momento en el que el vecino y el policía llegaron hasta ellos. El efectivo, dándose cuenta de lo que pasaba, les dio la voz de alto.
En ese instante, los delincuentes desenfundaron y abrieron fuego, que el cabo respondió con su arma reglamentaria. Como resultado del intenso tiroteo, los dos ladrones terminaron muertos.
En un vídeo registrado por una cámara de la cuadra, se ve como, al escuchar el tiroteo, varios vecinos van hasta el lugar donde se encontraron con la sangrienta escena.
En primer término, el efectivo, fue trasladado al Hospital Mariano y Luciano De La Vega de la localidad de Moreno, donde fue intervenido quirúrgicamente a raíz de las heridas de armas de fuego recibidas en el enfrentamiento armado con los delincuentes.
El efectivo poseía tres impactos de bala: uno en la zona del rostro con orificio de entrada en el pómulo y orificio de salida por el paladar, otra herida de bala con ingreso en el antebrazo izquierdo y la tercer herida con ingreso en el tórax que le afectó uno de los pulmones.
Fue operado de urgencia y trasladado al Hospital Churruca, donde permanece con pronóstico reservado.