De un momento a otro, lo que era una reunión familiar se convirtió en una escena de terror. Un papá estaba junto a sus tres hijos cuando sonó el timbre. Uno de ellos se ofreció a ir a ver quién era. Pero cuando abrió la puerta no se encontró a ningún conocido sino el cañón de una pistola ametralladora casera.
Cuatro delincuentes se metieron y cerraron la puerta. Lo pusieron de rodillas y le apoyaron el arma en la nuca. Su papá fue a ver qué pasaba y al intentar resistirse a la entradera le pegaron un tiro en la pierna. Los ladrones agarraron $50 mil pesos, les pegaron y huyeron.
Gracias a un minucioso trabajo de cámaras, lograron rastrear el momento en el que uno de ellos salía caminando cerca de Dinamarca al 3100, lugar del hecho. A su vez, registraron como dos vehículos marca Volkswagen -uno de ellos con la patente adulterada-, se dirigían hacia Capital Federal.
A partir de tareas investigativas, allanaron dos domicilios. Uno de ellos en la Villa 1-11-14 y el otro en el Bajo Flores. Allí detuvieron a uno de los autores, de 23 años y a dos de sus cómplices.
Durante la requisa encontraron cinco pares de guantes, ocho barbijos descartables con los que se cubrían la cara, la pistola casera y los dos vehículos que usaban para delinquir.