Un matrimonio se resistió a un violento asalto cuando tres delincuentes intentaron robarles el auto al llegar a su vivienda de la localidad bonaerense de Gerli, partido de Avellaneda.
La mujer enfrentó a los asaltantes arrojándoles una botella de gaseosa para defender a su esposo, que era golpeado por los ladrones.
El hecho ocurrió el sábado por la tarde en la intersección de las calles Caxaraville y Magán, cuando Roberto y su esposa regresaban de realizar compras para reunirse a ver el partido entre Argentina y Suiza. En el momento en que abrieron la reja para ingresar el vehículo al domicilio fueron sorprendidos por tres delincuentes.
Según relató la víctima, los asaltantes rodearon el auto y se les abalanzaron: "¡Las llaves!", les exigían los ladrones, al tiempo que comenzaron a golpear al hombre para obligarlo a entregar el auto.
La mujer intentó escapar corriendo, pero cayó en el medio de la calle y comenzó a pedir ayuda a los gritos."¡Llamá a la Policía!", exclamaba mientras enfrentaba a uno de los delincuentes. "¡Salí de acá!", le gritaba..
En medio del ataque, la mujer tomó una botella de gaseosa y comenzó a arrojarla contra los delincuentes para impedir que continuaran golpeando a su marido.
Como los delincuentes no portaban armas de fuego, el matrimonio decidió resistir el asalto y se defendió como pudo frente al ataque de los tres sospechosos.
Finalmente, ante la resistencia de las víctimas y el riesgo de ser descubiertos, los asaltantes desistieron de concretar el robo del vehículo y escaparon del lugar sin concretar el objetivo.
"Forcejeamos y me defendí como pude", contó Roberto tras el hecho. El hombre recordó además que en el año 2000 había sido víctima de una violenta entradera que le dejó secuelas físicas por los golpes sufridos, por lo que aseguró que esta vez decidió resistirse para evitar volver a atravesar una situación similar.