Atacaban siempre con el mismo método: de madrugada, encapuchados y fuertemente armados. A lo largo de los meses, ya habían caído varios de sus “soldados”, sin embargo, gracias a una aceitada estructura delictiva, se mantenían activos.
Sin embargo, gracias al trabajo de la DDI de Morón y del fiscal Matías Rapazzo, lograron detener a 10 miembros de la banda responsable de al menos 20 entraderas y escruches en la zona oeste.
Despertar con un arma en la cabeza
El último golpe de la banda ocurrió en una vivienda de la calle Domínguez al 3800, en Morón. El registro de dicho asalto, en conjunto con el de otras casas, reveló con precisión su método: rompían o saltaban la reja del frente en plena oscuridad, se metían a la fuerza en el interior de la casa y se dividían las tareas.
Mientras unos subían a las habitaciones para encañonar y reducir a la familia que dormía, otros juntaban tecnología, joyas y electrodomésticos. Afuera, un chofer hacía de campana con el motor en marcha, listo para la fuga.
“Bases” en todo el conurbano
La investigación judicial desnudó que la banda no era un grupo de improvisados, sino una organización con roles, jerarquías y un imponente despliegue territorial. Los 10 detenidos (que van desde pibes de 20 años hasta delincuentes experimentados de 50, casi todos con antecedentes) contaban con una red de protección de al menos 15 aguantaderos en San Justo, Isidro Casanova, Ciudad Evita, González Catán y Temperley.
Dentro de los 15 domicilios allanados, encontraron pasamontañas, armas de fuego, navajas y varios teléfonos celulares pertenecientes a las víctimas, así como perfumes, joyas y relojes.
Para la justicia se trata de una asociación ilícita constituida para delinquir: el fiscal les imputa los delitos de robo agravado por efracción (7 hechos); encubrimiento por receptación dolosa (quienes recibieron las trasferencias); robo agravado por el uso de arma (8 casos); robo agravado por efracción en concurso real con homicidio criminis causa en grado de tentativa (a una de las víctimas le dispararon a corta distancia); y resistencia a la autoridad.