En el marco de una entrevista, Ricardo Darín advirtió que la producción audiovisual "se está haciendo difícil por cuestiones presupuestarias” y señaló: “Todo se convirtió en un mercado persa”.
“Creo que siempre fue difícil y lo que está siendo muy difícil en estos momentos tiene que ver con cuestiones presupuestarias y con cosas que lamentablemente están fuera de nuestro control pero no fuera de nuestro posible reclamo”, aseguró el actor.
Y aclaró: “Tiene que ver con la gestación de proyectos, con el estímulo y con el sostén que deberían tener los nuevos valores, la gente joven, los que tienen la cabeza con tantas cosas para contar que nos podrían venir muy bien”.
En el mismo sentido, Darín señaló: “A lo mejor hay tipos que tienen la posibilidad de salvar al mundo y no los estamos escuchando. Es muy difícil hoy porque todo se ha convertido en un mercado persa”.
Asimismo, citó al director Mariano Llinás: “El otro día lo vi en una entrevista, el cine independiente está a punto de extinguirse porque la lucha es tan difícil, no sólo en términos materiales, él hablaba de la cantidad de favores que uno ha pedido en el camino”.
“Todo tiene un precio y está motorizado y profundizado como detrás de cada proyecto. Ahora suponemos que hay una plataforma que es multimillonaria, ‘bueno págamelo querido sino no te lo entrego’. Se terminaron los favores, las buenas intenciones, la parte romántica”, reflexionó el actor.
“Nunca había visto algo así”:
En otro tramo de la charla, Darín reveló quién fue el primer compañero en escena que lo deslumbró al comenzar a actuar profesionalmente.
“Héctor Alterio. Yo tenía 9 años. Me enamoré de su forma no solo de actuar sino de su forma de ser, cómo llevaba su oficio. Su generosidad se ponía al servicio de repartir el juego y no quedarse con nada”, relató.
Y continuó: “Yo tenía 9 y he visto a muchos colegas en situaciones trabajando y es difícil escaparle a la idea de que uno está trabajando con un niño que no entiende muy bien. Él no hacía eso, él te trataba como un par”.
“Por supuesto también con Norma Aleandro. Son esos maestros que te enseñan sin pretender enseñarte nada”, aseguró.
“Te hacen jugar mejor”:
Darín continuó recordando a esos maestros de la vida que lo ayudaron a crecer profesionalmente: Héctor Alterio y Norma Aleandro, entre otros.
El vínculo con Aleandro cobró una dimensión especial en el rodaje de El hijo de la novia, de Juan José Campanella, película en la que compartieron escenas decisivas.
La primera impresión de Darín al enfrentar a Aleandro en el set fue de absoluta incertidumbre. “Era una gran incógnita que tenía en El hijo de la novia, qué iba a hacer con esa mujer con Alzheimer, qué es lo que va a hacer”, relató. Aunque habían ensayado y leído el guion, la realidad del rodaje superó cualquier previsión.
El primer mano a mano entre ambos, ya en pleno rodaje, lo dejó sin palabras. “La primera escena en donde teníamos un mano a mano con texto que yo... me desmayé. Creo que nunca había visto una cosa así, de ese nivel de verdad”, confesó, evocando ese instante de revelación en el que la actuación dejaba de ser técnica para convertirse en una experiencia transformadora.
En la carrera de Ricardo Darín hubo momentos que marcaron su relación con la actuación y con el oficio en general. El contacto con actores como Alterio y Aleandro le permitió comprender que el verdadero talento no se impone, sino que se comparte, y que la generosidad es tan esencial como la destreza técnica. En palabras del actor, esas ocasiones no solo enseñan, sino que también elevan el nivel: “Te hacen jugar mejor”.