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“Comía al mediodía y a la noche tomábamos un té con un pan”: la confesión de Lisandro Martínez sobre su dura infancia

El campeón del mundo reveló que su familia atravesó necesidades económicas tan severas que muchas veces solo comían una vez al día y el almuerzo era la única comida fuerte. Compartió su historia de sacrificio y resiliencia. 
 

Por Redacción

Miércoles, 24 de junio de 2026 a las 12:38

Una historia que representa la famosa frase “la peleó de abajo” es la del jugador Lisandro Martínez, quien no se olvida de que tuvo una infancia muy humilde.

Nacido en Gualeguay, descubrió su pasión por el fútbol desde muy pequeño. Desde sus comienzos en el baby de los clubes Urquiza y Libertad, hasta los 14 años que decidió probar suerte en Newell’s, vivió en un hogar que tenía una familia numerosa.

“Vengo de muy abajo, sé lo que es luchar, pasar hambre, frío, calor. Yo trato de mejorar y de aprender de todo. Cuando voy a los años anteriores de mi vida, no la pasé muy bien” y confesó en una nota, que ante aquellas condiciones adversas fue lo que le hizo forjar carácter “Eso es lo que me da fuerza para el día de hoy salir a comerme el mundo”.

Y continuó: “¿Si pasé hambre? Sí. De muy chico, éramos una familia muy grande. Convivíamos tres familias, mis abuelos, mis tíos y primos, todos en un mismo terreno, con tres casas divididas".

A su vez, dio detalles de algunas particularidades que le tocó atravesar: “Comía al mediodía y, a la noche, tomábamos un té con un pan. Eso era normal. De grande vas teniendo consciencia. De chico no te das cuenta, vos vivís, estás todo el tiempo jugando a la pelota en el patio de la casa con toda la gente del barrio".

“Tal vez sin eso, hoy no sería lo que soy, así que soy un agradecido de la vida. ¿Qué porcentaje de chances hay de que un chico de Gualeguay, del barrio que salí yo, llegue hasta donde llegué hoy?" concluyó.

“¿Cómo no podemos tirar todos para el mismo lado?”

El jugador ha usado sus redes sociales para expresar conciencia social. Al respecto, el entrevistado respondió: “Soy argentino, somos argentinos. Cómo no podemos tirar todos para el mismo lado. Digo che estamos jugando un partido de fútbol y nos pegamos entre nosotros, si tenemos que ganar”.

Y continuó: “Yo no me olvido más la imagen de cuando volvimos después del mundial que veías a uno de Boca abrazado a otro de River y así todo. Eso fue genial. No busco ningún beneficio, simplemente que tengo a mi familia también viviendo en argentina, tengo empatía y comprensión”.

La banda del palo santo:

El palo santo y los sahumerios que llenaban de humo la concentración Albiceleste en Doha durante el Mundial anterior, llenó de interrogantes a muchos. Martínez explicó la cábala.

"Cuando llegamos a Qatar, no sé si por el aire acondicionado o qué, primero caí yo. Estuve tres o cuatro días en cama, con fiebre, dolor de garganta, no podía hablar. Y lo llamé a Marito (Di Stéfano, el utilero) y le dije: 'Traeme palo santo, sahumerio'. El Cuti me cargaba mucho...", narró al principio desde Manchester.

Y explicó: "Para mí es un estilo de vida, tratar de encontrar el equilibrio que es muy importante en el fútbol. Pasamos por miles de emociones, vivimos a mil y uno cuando está en casa o en el club, hay que tratar de encontrar ese equilibrio energético. Fuimos a una universidad donde va mucha gente, y vos no sabes con qué energía se encontraba todo eso".

Una vez que tuvo el palo santo en su poder, comenzó con la limpieza: "Primero empecé en la habitación, y después lo hicimos en todos lados. Teníamos el hábito de despertarnos, prender el palo santo, el sahumerio, salir al balcón, donde pegaba el sol... Y agradecíamos, visualizábamos, queríamos la copa del mundo todo el tiempo", sostuvo.

El día que conoció a Messi y su admiración:

Llegamos a Madrid, fuimos directo al hotel, nos cambiamos y de repente me lo cruzo a Messi y yo no sabía qué hacer, lo saludé, le di un abrazo, quedé tieso. Él mismo te hace romper el hielo, se hace sentir uno más, es increíble.

Una vez que lo conoces, decís que al final es una persona más como todos y lo caracteriza también que lo traten como uno más. Cada día que comparto entrenamientos o partidos con él está siempre un paso por encima del resto, tanto en la visión de juego como en lo que hace”.

“El Cuti tiene todo”:

Por otro lado, también compartió su admiración por su compañero el Cuti Romero: “Tiene absolutamente todo. Tiene marca, juego aéreo, no tiene piedad, mete pases entre líneas increíbles”.

Y agregó: “Lo buena persona que es, lo que se ve en la cancha que se pelea con todos, después en lo personal es diferente, si lo conocés lo amás”.

El “aguantarse lo que venga”:

El jugador reveló cómo afronta las lesiones en la profesión: “Yo tengo una forma de pensar y estoy como hecho de esa forma de decir que pase lo que pase, aceptar y adaptación”. 

Y siguió: “Me acuerdo que yo estaba en casa con mi mujer embarazada, ya estaba por nacer mi hija, y yo en silencio preparándome para lo peor. Vinieron los médicos a casa por una lesión mía muy preocupados y terminé consolándolos yo, porque me preparé para esa situación, es la vida misma. 

En la misma línea, recordó un partido complicado que vivió en Defensa y Justicia: “Un partido con Botafogo que volaba de fiebre y jugué igual”.

El recuerdo del Mundial Qatar 2022:

Licha recordó un momento emotivo en la previa de la final del mundo: “A la mañana que nos despertamos el día de la final, viene Moli a la pieza con el mate como siempre y nos sentamos ahí, fuimos tres personas que la pasamos mal. Tanto Moli en Boca comoel Cuti en Belgrano y yo en Newell’s”.

“Nos acordábamos de esos momentos donde nadie apostaba nada por nosotros y decíamos mirá ahora estamos a punto de ser campeones y nos reforzamos la fuerza interior, nos dimos un abrazo y nos sacamos una selfie, y la íbamos a recordar toda la vida, agregó.

Además, se refirió a los entrenamientos: “Nos inculcan cosas que son muy importantes. El equipo entrena feliz en la Selección Argentina, eso lo logró el cuerpo técnico.

”El argentino tiene una mentalidad ganadora”:

En otro tramo de la entrevista, Licha reflexionó: “El argentino tiene una mentalidad impresionante, ganadora que muy pocos la tienen. A la hora de competir somos unos animales salvajes que queremos ganarle a todo”.

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